DANCIN’ 4 LIFE
CONVENCIÓN DE BAILE
Introducción teórico – práctica hacia estilos de baile tropicales y urbanos
Proyecto: David Peña Guzmán
Quito, 15 de enero, 2011
PRESENTACIÓN
La Convención DANCIN’ 4 LIFE es un espacio absolutamente abierto, dirigido a toda persona que tenga algún tipo de interés en el baile, por más mínimo que éste sea, y esté dispuesta a invertir su tiempo y energía en procurar una relación más estrecha con este arte.
OBJETIVOS
· Brindar a los asistentes un momento de actividad física y entretenimiento sano.
· Proveer los elementos teóricos y prácticos necesarios para aprender o mejorar determinados estilos de baile e indagar un poco más sobre sus orígenes o la técnica que los caracteriza.
· Eliminar prejuicios con respecto al baile y la danza en general.
· Demostrar la amplitud y riqueza del mundo de la danza.
· Integrar a gente con un interés en común sin importar experiencia previa en baile.
· Despertar en cada uno de los asistentes la necesidad de mantenerse relacionado con este arte de una u otra forma.
ESTILOS DE BAILE A ABORDAR
DÍA 1
· Salsa
· Merengue
· Bachata
· Disco
· Hip-Hop
DÍA 2
· Salsa
· Son cubano
· Chachachá
· Reggaetón
· Dancehall
INTRODUCCIÓN TEÓRICA DE LOS RITMOS
SALSA
Luego de la Revolución cubana en 1959 y el exilio de muchos músicos cubanos a Estados Unidos, se produjo una separación entre el desarrollo musical de ambos países. Esta separación causó un debate sobre la terminología que se utilizaba para describir la música de origen cubano en los Estados Unidos. La palabra "Salsa" creó mucha controversia desde su creación a principios de la década del ’70[1].
Muchos músicos cubanos insistían en que la salsa no existía, sino que era el son cubano disfrazado con propósitos comerciales, pero la salsa crearía un impacto mundial que terminaría dándole legitimidad. Aunque también debe tenerse en cuenta que los músicos puertorriqueños (y de otros países latinos) tuvieron mucho que ver con la preservación y el desarrollo de esta música en los Estados Unidos, y que su interpretación realmente creó algo nuevo y distinto de lo que se tocaba en Cuba[2].
Mientras el ambiente musical latino en Nueva York durante los años `60 siguió más o menos con la tradición musical de la época pre revolucionaria en Cuba, los músicos que se habían quedado en la isla experimentaban con los nuevos sonidos y estilos que provenían de los Estados Unidos, y mezclaron elementos del jazz, la fusión y el rock con la música popular bailable. En Estados Unidos, Izzy Sanabria, diseñador gráfico en los estudios de Fania, los une a todos bajo una misma denominación para eliminar confusiones y vender el concepto más fácilmente[3].
Ya para los años `70, el invento de la palabra "Salsa" en la Costa Este de los EE.UU. llegó en el momento cuando esta música vivía un periodo de enorme popularidad tanto como un crecimiento dentro de la industria discográfica.
Origen afrocaribeño de la Salsa
La Salsa y los distintos tipos de música de origen afrocaribeño son ritmos que están hechos para bailar. La importancia del baile en el Caribe no es ninguna novedad, y desde la llegada de los españoles todos los textos de cronistas y viajeros están repletos de referencias a la cultura festiva y bailadora de los americanos. Para los cubanos especialmente, la música y el baile han ocupado siempre un lugar muy importante dentro de la sociedad. Sin embargo se puede considerar la segunda mitad del siglo XIX como la etapa crucial en el proceso de entrecruce y criollización de los géneros musicales y bailables provenientes tanto de África como de Europa[4].
En este mismo período y como producto de la hegemonía ejercida por el vals, la polca y la contradanza, el baile de pareja se había consolidado como el estilo más difundido en los salones. Es así como Cuba entra al siglo XX bailando danzón, hijo directo de la habanera y la contradanza. El danzón es un baile más lento y cadencioso que la contradanza, con las parejas bailando abrazadas, en permanente contacto, prácticamente sin moverse de su sitio, con una postura similar a la del tango pero con la particularidad de que los dos mantienen la mirada. A partir de allí, en Cuba cada cierto tiempo parece llegar el momento en que los bailarines se aburren de una música y se buscan otra que los entretenga y ponga a bailar nuevamente. Primero fue el danzón; luego, una vez que se puso pesado y monótono, le incorporaron el danzonete al final del tema para hacerlo menos cuadrado y más alegre y suelto para los bailadores. Luego llego el son oriental a principios de los años `30. Se llegó al mambo en los `40, al chachachá en los `50, la pachanga en los sesenta, y así sucesivamente hasta llegar al songo en los `80 y a la timba en los `90[5].
Uno de los progenitores de la salsa es el son Cubano. Música de los trovadores, que cantaban sobre cualquier cosa que capturase su imaginación: lo buena que fue la cosecha, lo que tuvieron de cena aquella noche, etc. Solían improvisar con la lírica y con la voz pero siempre siguiendo la clave de la canción. La técnica de improvisación, llamada Soneo, es evidente aún ahora, y a ella se debe la reputación de muchos artistas que enmarcan líricas que se cantan de forma cooperativa, donde el cantante principal es respondido por otros cantantes de forma simultánea[6].
Historia
Un antiguo antecedente de la salsa es la contradanse bailada en Versalles, que pasó a la corte española, y de allí al Caribe, durante la colonización, ya con el nombre de contradanza". La contradanse llegó a Haití y la contradanza (la versión criolla de la contradanse, con influencia africana en la instrumentación y la interpretación) a La Habana a finales del siglo XVIII. El baile está compuesto por cuatro movimientos: paseo, cadena, sostenido y cedazo. Los dos primeros son de carácter tranquilo, mientras que el sostenido y el cedazo son de un tiempo rápido. Con el tiempo la contradanza pierde su carácter colectivo para bailarse en pareja. Una segunda oleada de inmigrantes llegó a Cuba a mediados del siglo XIX proveniente de la República de Haití, lo que contribuiría al nacimiento del son cubano[7].
Otro factor fundamental en el origen de la salsa lo constituyen los ritmos africanos que los esclavos africanos mantenían en sus ritos religiosos. La tradición vocal y los ritmos de tambores son una parte central en las prácticas religiosas y sociales de los africanos. Un aspecto relevante es el de musicalidad compartida. Uno de los músicos toca un ritmo específico y único (la clave) y el resto tocan juntos formando un polirritmo. Los polirritmos son un componente esencial en la música salsa. Las claves más comunes son de son, de rumba y de samba; todas descendientes de la clave africana[8].
El método de composición en la Cuba de la segunda mitad del siglo XIX variaba de acuerdo a la situación geográfica. En el Oriente, la música se basaba en una progresión rítmica de acordes sencillos que acompañaban letras improvisadas que obedecían la clave. Todas estas son características que están presentes en la salsa. La música del Occidente era más europea. Los instrumentos recordaban a los encontrados en las orquestas francesas. Esta conservación de la estructura orquestal, instrumentos y músicos especializados después facilitaría la entrada del Jazz en la música Cubana[9].
Cuando Cuba pasó a ser una colonia independiente, lo que antes era una diferencia geográfica, se convirtió en una estratificación social en la capital: la música europea para las clases altas de blancos y la música de Oriente para las clases bajas de negros[10].
La influencia norteamericana durante la dictadura de Batista trajo actuaciones de artistas estadounidenses, lo que abrió el camino para la influencia del jazz en la salsa, que tomó las improvisaciones y los juegos melódicos entre el piano y los instrumentos de metal. El mambo pasó a ser reconocido como un género en sí mismo en los años ’40. El chachachá, al contrario que el mambo era todavía tocado por las charangas (flauta y violín) y conservó un tiempo medio. El gran cambio fue la introducción de la conga. Ambos estilos se extendieron rápidamente por el resto del mundo[11].
Fidel Castro subió al poder en 1959. El embargo estadounidense a Cuba no pudo impedir que se escapasen nuevos ritmos; los más notables el songo y el mozambique. Pero redujo la presencia cubana en el escenario mundial. Surgen así tres nuevos centros de la salsa: Nueva York, Miami y Colombia[12].
En Nueva York, los inmigrantes provenientes de Puerto Rico abandonan la música folclórica portorriqueña como la bomba o la plena –excepto quizá Willie Colón-, en favor de la música afrocubana. Miami fue el destino elegido por muchos cubanos exiliados. La salsa en Miami está relativamente politizada. Allí, la salsa es un símbolo de deseo: el de una Cuba sin Castro. En Colombia, el gran peso del país como centro de salsa es su gran contribución de talentos e innovaciones rítmicas. Cuba preparó lo que se ha convertido en otra gran contribución a la historia de la Salsa: la Timba[13].
Música
La salsa se toca en tiempo común, lo que significa cuatro golpes en cada compás. La música se toca en frases de dos compases, formando consiguientemente una suma de ocho golpes. En el ritmo base, los ocho golpes se tocan en un tambor alto llamado conga. Sobre este ritmo base se van superponiendo capas de percusión[14].
Los golpes que se apartan del ritmo base en la suma de ocho golpes normalmente vienen determinados por un número de percusionistas que tocan juntos usando instrumentos más pequeños. El papel cooperativo de los músicos refleja las raíces africanas de la música[15].
De estos instrumentos de percusión, el más importante y el que marca el criterio más fuerte para definir una pieza de música como salsa es la clave. La clave es un ritmo que se toca golpeando un palo contra otro. Los palos también se llaman clave. Tanto músicos como cantantes deben obedecer la clave, tocando notas o acentuando sílabas que realcen la mayoría o todos los golpes de la clave. A pesar de que las canciones normalmente seguían una sola modalidad de clave, cada vez son más comunes las canciones que contienen cambios en la clave y los músicos son a su vez más hábiles con los cambios[16].
Baile
La forma de bailar salsa varía dependiendo del lugar de origen del bailarín y de cómo ha aprendido. Existen varios estilos. Por ejemplo, la salsa que se baila en el Caribe y Latinoamérica se desarrolla como un paseo, lo que resulta en un movimiento mucho más circular y giros más lentos. Dentro de este estilo están los prototipos cubano y colombiano[17].
La salsa se baila en compás 4/4. Los pasos básicos se extienden, no obstante, sobre dos compases, por lo que los bailarines cuentan no de a cuatro, sino de a ocho. Para bailar salsa en su forma más elemental, se siguen los cuatro golpes de la música pero sólo se ejecutan tres pasos, cada uno de la misma duración del golpe, el cuarto tiempo es una pausa. Aunque no se cuenta el tiempo de la pausa, es muy importante marcarla. Los pasos pueden incluir desplazamiento o pueden ejecutarse en el sitio. Tradicionalmente, el papel de guiar ha sido asumido por el hombre y el de seguir por la mujer[18].
MERENGUE
Origen
El merengue es un estilo musical y de baile folklórico originado en el Caribe, en la República Dominicana para ser más específicos, a fines del siglo XIX. Sin embargo, la historia de su origen presenta muchas versiones generando debates que se mantienen hasta la actualidad[19].
Un factor determinante en el desarrollo de la música y el baile en Latinoamérica es la inevitable fusión de costumbres europeas y africanas como producto de la colonización, que se puede apreciar en el baile en un pronunciado movimiento de las caderas junto con la posición de brazos de baile de salón (contradanse); y en la fusión de ritmos altamente sincopados con música de conjunto[20].
Según el autor Paul Austerlitz, no existe una evidencia absoluta que conecte los primeros años del merengue con una nación en concreto. Pero lo que se puede decir con certeza es que el merengue es un género proveniente del Caribe, que puede compararse con el son cubano en cuanto a edad, y que por lo tanto precede a la salsa en más de un siglo[21].
Los primeros años de la historia del merengue lo sitúan en diferentes puntos a lo largo de todo el Caribe. En Puerto Rico, desfiles de bandas cubanas introdujeron la Upa (que después se conocería como merengue) entre 1838 y 1849. Era una variación de la danza que contenía rasgos africanos y con un estilo de baile diferente que la élite local categorizó de “influencia corrupta”. Pronto se aprobaron leyes por las que se multaba y encarcelaba a todo aquel que se deleitase con ésta. Bajo tanta presión el merengue en Puerto Rico desapareció en los años cuarenta, pero su puesto fue posteriormente ocupado por el merengue dominicano. También Colombia y Venezuela desarrollaron versiones propias desde los últimos años del siglo XIX hasta su momento cumbre en la década de los treinta del siglo siguiente[22].
La isla Hispañola, a menudo considerada la cuna del merengue, está dividida entre Haití (antes Santo Domingo Francés) y la República Dominicana (antes Santo Domingo Español). Es importante señalar que entre ambas naciones existieron fuertes conflictos políticos y sociales. El hecho de que Haití fuera la primera nación negra independiente en el Caribe (1804) y el miedo de que una revuelta similar ocurriese en Santo Domingo hacía que la élite gobernante Española negara, condenara, y reprimiera la cultura africana en la medida de lo posible. Los dominicanos, cada vez más Eurocentristas y obedeciendo una actitud anti-haitiana, tendían a restar importancia e ignorar la influencia africana. Incluso, algunos musicólogos dominicanos no han reconocido la aportación africana al merengue hasta fechas tan recientes como la década de los setenta del siglo XX[23].
El merengue tuvo una fuerte oposición por parte de la élite intelectual cuando en la mitad del siglo XIX hizo su aparición por primera vez en los salones de la República Dominicana. El baile dominante de la época era la Tumba, un majestuoso derivado de la contradanse que se bailaba en grupos. Por el contrario, el merengue era un baile en pareja con un pronunciado movimiento de caderas. La música incorporaba ritmos africanos sincopados muy similares a la danza cubana. Para las clases gobernantes el merengue simbolizaba la cultura afro-caribeña (léase Haitiana) que aborrecían. Como consecuencia, el merengue no tuvo una buena acogida en el siglo XIX en la zona urbana[24].
Paul Austerlitz afirma que la adopción del merengue por parte de la población rural (que constituía el 97% en 1880) fue extremadamente rápida, posiblemente porque ya estaban impregnados de las tradiciones africanas[25].
La región de El Cibao, en el centro de la República, era la más importante económicamente, tenía la mayor población y poseía Santiago de Los Caballeros, la mayor ciudad y su población era predominantemente blanca. Debido a todos estos factores el merengue cibaeño llegó a dominar el resto de merengues rurales y es la versión que hoy reconocemos internacionalmente. En 1930 se hizo popular un merengue cibaeño con base de acordeón llamado “Perico Ripiao”[26].
Cuando el dictador Rafael Trujillo se presentó a la presidencia en 1930 llevó a cabo una campaña electoral basada en la estética rural como símbolo de identidad nacional. Basó su campaña en el merengue sabiendo que la mayor parte de los votantes provenían del campo y que reaccionarían favorablemente. Una vez en el poder, Trujillo siguió sirviéndose del merengue usando las mejores bandas y promoviéndolo como símbolo nacional (léase político). Dado que en su gobierno había preferencia por la música en vivo y se realizaban pocas grabaciones, muchos artistas emigraron a Puerto Rico y Nueva York, extendiendo así el merengue. Incluso la clase alta se veía obligada a tocar merengue cibaeño en todas las ceremonias sociales formales[27].
Tras la muerte de Trujillo en 1961 por asesinato, el desarrollo del merengue sufrió una serie de cambios inmediatos, nuevas interpretaciones en las que destacaban por ejemplo el incremento en la velocidad, la reaparición de líricas de insinuante contenido sexual (basadas en dobles sentidos), y arreglos para tambora y saxofón más energéticos.
Esta nueva situación reflejaba parcialmente el optimismo político que los Dominicanos estaban experimentando, así como la entrada de nuevas ideas, todo ello estimulado por el levantamiento de las restricciones de movilidad tanto dentro como fuera de la República (la más importante de las cuales fue la llegada del Rock & Roll de los Estados Unidos)[28].
El músico Johnny Ventura, supo captar la esencia del momento y estuvo a la cabeza del proceso de integración del merengue en la cultura popular Latinoamericana. Su grupo, El combo-Show, también era innovador: la palabra “combo” hace referencia a una formación más reducida, similar a la encontrada en los Conjuntos Cubanos, que contenía sólo de dos a cinco instrumentos de metal; y la palabra “show” se refiere al espectáculo visual- una idea importada de los Estados Unidos donde todos los músicos tocaban de pie, y los vocalistas bailaban a la vez de cantar (anteriormente, todos los músicos actuaban sentados)[29].
En los años setenta y ochenta, la medalla de mejor músico pasó al trompetista y director de banda Wilfrido Vargas, que presidió mayores incrementos en el ritmo. En esa época encontró una fuerte competencia en las importaciones provenientes de Estados Unidos: Disco y Hustle, algo similar a la batalla de Johnny Ventura con el Rock and Roll tan sólo una década antes. Una vez más, el merengue demostró ser capaz de absorber nuevas tendencias; esta vez por medio de dos vías[30]:
La primera fue el “fusilamiento”; que consiste en la práctica de convertir baladas Latinoamericanas en Merengues. La segunda fue una progresiva incorporación de “El Maco” (el sapo), un patrón de percusión que contiene elementos de la Konpa Haitiana y de plena Puertorriqueña. Los merengues estilo maco tienen un ritmo similar al de la música disco, lo que permitió que ambos géneros compitiesen en igualdad de condiciones y se simplificase el fusilamiento del pop Estadounidense[31].
Juan Luis Guerra, el hijo más importante de la República Dominicana no nació de padres de clase baja, y sin embargo su música consiguió salvar la distancia entre privilegiados y no privilegiados. Supo hacer uso de una mezcla ecléctica de sonidos Caribeños y Jazz, para producir canciones que trascendiesen las fronteras sociales[32].
El Merengue en el extranjero
El dictador Joaquín Balaguer subió al poder en 1966 ayudado por la intervención Norteamericana. Durante su gobierno, la fuga de dominicanos que había comenzado bajo el régimen de Trujillo se convirtió en una oleada desbordante hacia la ciudad de Nueva York y el estado libre asociado de Puerto Rico[33].
Puerto Rico ya había adoptado con anterioridad otros tipos de música Caribeña en lugar de su bomba y plena. Lo mismo ocurrió con el merengue cibaeño, el cual los Puertorriqueños habían estado tocando durante años antes. El merengue finalmente pasó a formar parte de la cultura Puertorriqueña (al igual que la salsa) con lo que la isla se convirtió en un importante centro para este género[34].
Ya en la última década del siglo XX casi un millón de dominicanos vivían en Nueva York, lo que la convertía en la segunda ciudad con mayor población Dominicana del mundo. El York Dominicano, según se le conocía, se convirtió en otro importante centro para el merengue en paralelo a Puerto Rico. La yuxtaposición de comunidades negras e hispanas generó un intercambio de ideas que provocó la aparición de nuevos movimientos merengue-house y merengue-rap[35].
Música y baile
En su estructura musical el merengue está escrito en 2x4 y constaba de paseo, cuerpo o merengue, y jaleo[36].
Desde el principio el merengue se interpretó en los instrumentos que poseía el pueblo y que les eran más fáciles de adquirir, las bandurrias dominicanas, la tambora, la güira, el Tres (instrumento musical derivado de la guitarra), el Cuatro, también derivado de la guitarra. A fines del siglo pasado hizo su entrada por el Cibao el acordeón diatónico de origen alemán que por su fácil manejo desplazó la bandurria[37].
La coreografía del merengue se reduce a que el hombre y la mujer entrelazados se desplazan lateralmente en lo que se llama "paso de la empalizada", luego pueden dar vuelta hacia la derecha o la izquierda. Esto constituye el verdadero "merengue de salón", en el cual las parejas no se separaban jamás[38].
El merengue genuino y auténtico solo sobrevive en las zonas rurales. La forma tradicional del merengue ha cambiado. El paseo desapareció. El cuerpo del merengue se ha alargado un poco más. El jaleo ha sufrido, la introducción de ritmos exóticos. Como fueron músicos cultos los que fijaron la forma musical del nuevo merengue, los músicos populares trataron de imitar y seguir este modelo mientras que el hombre de campo continuó tocando el merengue de la misma forma[39].
Esto dio origen a dos formas de merengue bien diferenciadas entre sí. El merengue folklórico auténtico que aún se encuentra en los campos, y el merengue de salón. Este último es el que más se difunde y el que la gran mayoría de personas creen que es folklórico[40].
BACHATA
La bachata es un género musical y un ritmo bailable de la República Dominicana. Sin embargo, el término bachata no tuvo siempre el uso que se le da actualmente.
Origen
Las raíces culturales de los dominicanos están muy vinculadas con el movimiento de la población caribeña. Se puede decir que hay tres factores fundamentales que tienen incidencia: el desplazamiento y exterminio del indígena por el proceso colonizador, el español colonialista y grupos étnicos africanos desarraigados de sus tierras y trasplantados en la región del Caribe. Con el tiempo la hibridación que dio paso al pueblo dominicano daría como resultado una integración cultural. Del indio hereda la música dominicana la flauta de caña, las trompas de caracol, el güiro y la maraca; del español la guitarra y la pandereta de Andalucía y del hombre africano los instrumentos de cuero, entre ellos el bongó y los palos, así como los bailes[41].
Con estos instrumentos fueron apareciendo en la zona del Caribe géneros musicales que se expandieron más allá de la región y que eran del disfrute del pueblo: el fandango, el carabiné, la habanera, la danza, el danzón, los sones, la contradanza, el bolero, la guaracha, la tumba, el merengue y la bachata; pero en los grupos más acomodados de la sociedad eran preferidos la cuadrilla, la contradanza francesa, el schottisch, la gaviota, la polca, la mazurca y el cotillón introducidos por los europeos[42].
Historia
República Dominicana se anexa a España en 1861. En esta época al territorio dominicano ingresaron más de veinte y cinco mil cubanos y puertorriqueños españoles. A partir de 1870 aproximadamente, esa inmigración creció grandemente impulsada por las luchas independentistas en Cuba y por igual razón y la crisis económica en Puerto Rico, además de las posibilidades de trabajo en torno al comercio y la industria del tabaco, y del establecimiento en el territorio dominicano de la industria azucarera, la que junto a la inversión de grandes capitales provocó la modernización tecnológica y estimuló cambios en la forma de vida, a la vez que incitó el proceso de diferenciación y alejamiento entre el campo y la ciudad. A finales del siglo XIX, Puerto Plata fue el principal punto de concentración de la inmigración caribeña, especialmente de Cuba y Puerto Rico. Este fenómeno migratorio influiría en la formación de la identidad dominicana ya que provocó significativos cambios en la agricultura y la cultura[43].
El contacto de los inmigrantes de Cuba y Puerto Rico con la población dominicana se va a manifestar en el folclore y principalmente en la música: la música de estas islas que eran interpretadas con los mismos instrumentos utilizados en República Dominicana en los fandangos, encontró un espacio para su integración y adaptación en sectores campesinos y urbanos, poniéndose de moda el bolero, el danzón y la guaracha, a la vez que el merengue se hacía cada vez más popular entre la gente más pobre del pueblo dominicano, que eran mayoritariamente los campesinos[44].
En República Dominicana no existía el término bachata. En Cuba y Puerto Rico la bachata era una actividad social donde el pueblo y la gente de campo se divertía con canciones interpretadas con instrumentos como el cuatro, el tiple, las maracas, el bongó o timbales, los palitos, y cucharas, tocando sobre un cajón de madera, y donde todos participaban sin importar la calidad de la voz y se bailaba merengue, boleros y guarachas (principalmente). Se tomaban bebidas alcohólicas y se injerían muchos alimentos. También los hombres se divertían en cabarets y barras donde se practicaba la prostitución. Éste tipo de fiesta en República Dominicana tenía el nombre de fandango. Así siguió siendo en Cuba y Puerto Rico, una fiesta de pobre, de personas de "poca monta", pero en la República Dominicana ese tipo de fiesta se transformó con el tiempo y de la fiesta surgió el género musical tanto del merengue como de la bachata. Por este motivo se puede decir que en la aparición de ambos géneros están presentes tanto los cubanos como los puertorriqueños[45].
Esta actividad social sufrió importantes cambios a finales del siglo XIX, debido a la introducción del acordeón en el merengue, los cambios demográficos y tecnológicos que se produjeron en el período y a la consiguiente diferenciación entre la forma de vida de las zonas urbanas y campesinas, llegando a la desaparición paulatina del término fandango, para dar paso al de bachata, término que fue introducido en la República Dominicana por los cubanos y que era propio también de los puertorriqueños, en el último cuarto del siglo XIX. En los primeros años del siglo XX, los timbales y el bongó se introdujeron en las orquestas de bachatas[46].
La bachata, como fiesta, baile y diversión es considerada como propia de la región del Caribe hispano, especialmente de Cuba, Puerto Rico y Santo Domingo y una actividad de gente pobre, en especial de las zonas urbanas del país. Las fiestas de bachatas, rechazadas por los grupos sociales de clase media y alta, estuvieron desde principio muy relacionadas con la prostitución, el alcohol, y la violencia.
Las fiestas de bachatas en la República Dominicana tienen sus orígenes en la ciudad de Puerto Plata, donde se concentró la mayor parte de los cubanos que ingresaron al país durante el siglo XIX, de donde se expandió a otras localidades de la zona del Cibao, principalmente, y en la zona donde fueron instalados los ingenios, como San Pedro de Macorís y las poblaciones cercanas a la misma. En la capital se hicieron populares en los pocos barrios pobres que se formaron desde principios del siglo XX[47].
Las raíces del género musical conocido como bachata se encuentran relacionadas con este tipo de fiestas urbanas. Para 1920, cuando se incrementó considerablemente la inmigración de puertorriqueños y la sociedad se hizo más liberal, comenzaron a llega aparatos de reproducción de sonidos y las grabaciones de artistas cubanos, mexicanos y puertorriqueños que fueron radiodifundidos. Es entonces cuando definitivamente se constituye ese género, pasándose a designar como bachata la música que se interpretaba en este tipo de fiestas y con los referidos instrumentos. Este proceso de definición del género se reforzó por la presencia de artistas populares que ingresaron al país desde principio de los años treinta, como Los Matamoros[48].
Mientras tanto, en los campos y sectores pobres de la ciudad eran las orquestas improvisadas con músicos sin conocimientos y sin ningún tipo educación musical las que amenizaban las actividades bailables. De esos músicos surgieron los primeros bachateros dominicanos, que a finales de los años treinta fueron encontrando espacios en radioemisoras.[49]
Desde principios del siglo XX hasta 1961, los pobladores de los campos dominicanos se fueron adaptando a la música de bachata, mientras que en las zonas urbanas seguía siendo rechazada por los grupos de clase alta y media, e inclusive por sectores pobres por considerar que esa música era propia de personas “sin cultura”, visitantes de cafés y cabaret, y del gusto de militares y prostitutas.
A partir de la muerte del dictador Trujillo en 1961, y como fruto del rompimiento de los controles demográficos impuestos por el gobierno, las principales ciudades del país y en especial Santo Domingo, comenzaron a ser abarrotadas por inmigrantes de las zonas rurales dando paso al surgimiento de numerosos barrios periféricos en la ciudad haciendo que se encontraran en un mismo espacio los pobladores campesinos y urbanos[50].
En esta época de migraciones a la capital y surgimiento de los barrios marginados, aparece Radio Guarachita, emisora que se convirtió en un medio de comunicación permanente entre la población que se quedó a vivir en sus pueblos y sus familiares que se fueron a vivir a la Capital, a la vez que difundía y promovía comercialmente la música de bachata que era conocida en aquellos días como “música de amargue” y “música de guardias”[51].
Autores como Luis Días en 1980 y Juan Luis Guerra y Víctor Víctor en los años 1990, aportaron una visión diferente con respecto a esta expresión musical. Surgieron formas digitalizadas para grabar la bachata, se introdujo otros instrumentos y un nuevo sentido de la lírica distinto a las etapas anteriores: el doble sentido erótico sexual, la insinuación de un imaginario basado en lo concreto, sino que se procuraron versos más poéticamente elaborados, con imágenes literarias más refinadas, aunque sin dejar de apelar al sentido original: las expresiones de amor-desamor, la nostalgia y el deseo. La expansión del turismo en República Dominicana a partir de 1980 le hizo ganar popularidad, y la convirtió en un género que ha penetrado todos los estratos y espacios del país e internacionalmente[52].
Música
Su estructura musical está escrita en 4/4. En la formación del género de la bachata fueron importantes los ritmos caribeños: los cubanos, puertorriqueños, mexicanos, el vallenato y otras músicas colombianas[53].
El llamado bolero rítmico latinoamericano de los años 1930 al 1950 penetró en el gusto popular de los dominicanos. Estos boleros se mezclaron con otras expresiones latinoamericanas que fueron muy populares en los años 50 en República Dominicana (el corrido mexicano, el hupango, el bolero cubano, el pasillo, el vals, entre otros), y fue el cante de autores y cantantes como Julio Jaramillo y Olimpo Cárdenas (de Ecuador); Paquitín Soto, Odilio González, El Jibarito de Lares, el Gallito de Manatí, Jose Antonio Salamán, Felipe Rodríguez y Daniel Santos (de Puerto Rico); Rolando Lasserie, Bienvenido Granda, Orlando Contreras, Celio González, Orlando Vallejo y Antonio Machín (de Cuba); Guthie Cárdenas, Luis y Tony Aguilar, y Cuco Sánchez (de México) y Felipe Pirela (de Venezuela) quienes inspiraron a músicos populares como José Manuel Calderón, Tomy Figueroa, Inocencio Cruz, y Rafael Encarnación, para elaborar una expresión propia de la República Dominicana de los años 1960[54].
Entre los más importantes de los bachateros están: Inocencio Cruz, José Manuel Calderón, Rafaelito Encarnación y Luis Segura, El Añoñaito.
Baile
El movimiento básico del baile de la bachata es una serie de pasos simples que produce un movimiento de adelante para atrás, o de costado a costado. El carácter del baile se logra con un movimiento sensual del cuerpo y cadera que guarda similitud con ciertos bailes africanos[55].
CHACHACHÁ
El chachachá es un ritmo cubano creado en 1948 por el flautista, compositor y director de orquesta Enrique Jorrín. Rápidamente se convirtió en un baile popular y de salón. Su nombre es la reproducción onomatopéyica de los pasos al bailar[56].
Historia
El chachachá se originó en 1948 como un proceso de evolución y de experimentación del violinista y director de orquesta cubano Enrique Jorrín con la forma, melodía y el ritmo del danzón[57].
El danzón es un ritmo bailable rápido de origen cubano derivado de la contradanza (producto de la transculturación de la contradanse europea). Fue creado por el compositor matancero Miguel Failde y Pérez en 1879. Forma parte de la música tradicional de Cuba y México. El nombre de este género musical es el aumentativo de danza, un baile colectivo de figuras. En Cuba se interpreta con mayoría de instrumentos de viento, con piano, flauta, violines y percusión cubana. En México se agregaron saxofones a las orquestas de danzón - denominadas danzoneras -, y también el género es interpretado por mariachis y marimbas[58].
A mediados del siglo XX siendo Enrique Jorrín el director de la Orquesta América, dio a conocer “La engañadora” en 1948, una canción con un nuevo tipo de melodía resultante de sus experimentos con el danzón. La variación consistía en un trío de cantantes que entonaban al unísono el tema de la composición (el danzón clásico es exclusivamente instrumental) y que le darían ese tono tan característico al nuevo género. Con el unísono se lograban tres cosas: que se oyera la letra con más claridad, más potencia y además se disimulaba la calidad de las voces de los músicos que en realidad no eran cantantes. Este estilo gustó a los que lo bailaban ya que ahora podían improvisar más e inventar nuevas figuras[59].
Jorrín compuso otras melodías del mismo estilo, y el nombre con el que inicialmente bautizó a sus experimentos fue el “Neo danzón”. El nombre actual nació con la ayuda de los bailarines, cuando al inventarse el baile que se acoplaba con el ritmo, se descubrió que los pies marcaban un sonido peculiar al rozar el suelo, precisamente en tres pasos de ritmo sincopado, que se denominan chachachá, dado que viene de ese sonido su nombre[60].
Este nuevo ritmo se extendió rápidamente por el continente americano, sobre todo en México, donde llego Jorrín para crear su propia orquesta. Su rápida difusión se debió a que es un baile festivo e intermedio, ni muy rápido, ni muy lento, por lo que cualquier persona, con pocas nociones de danza, era capaz de bailarlo y disfrutar con él[61].
Música
La estructura musical del chachachá se desarrolla en un compás de 2x4. La instrumentación del chachachá originalmente fue retomada del danzón. Ésta consistía en la percusión, el piano, el bajo, la flauta y una sección de cuerdas[62].
Este estilo comenzó a crear sus propios procedimientos gracias al trabajo de compositores cubanos y mexicanos como Ramón Márquez. Richard Egües y Jorge Zamora. Los grupos más importantes que lo interpretaron fueron la Orquesta Aragón, la Orquesta América, Los Cariñosos y la Orquesta de Enrique Jorrín. Entre los músicos de este ritmo se destacan los hermanos Israel y Cachao López (con Coralia), Antonio Sánchez, Félix Reina, y un violinista natural de Candelaria (Pinar del Rio, Cuba) pero instalado en La Habana: Enrique Jorrín, Chicho O'Farril, Pérez Prado, Tito Puente, Charles Aznavour, Rubén Blades y Willie Colón[63].
Baile
El ritmo en el chachachá se desarrolla en un compás de cuatro tiempos. Los pasos que se siguen para bailar chachachá son simples y fáciles de seguir. Se baila con dos movimientos lentos y tres rápidos. Los pasos que duran un tiempo se llaman lentos y los que duran medio tiempo, rápidos. El chachachá es un baile tropical con una gran difusión dentro del baile de salón. La posición de la pareja es con los cuerpos juntos y los brazos al estilo tropical, realizándose además el característico movimiento de caderas de los bailes caribeños[64].
La posición abierta de los bailarines también es característica de este baile. El chachachá deriva del mambo, por lo que todas las figuras del mambo se pueden hacer al bailar chachachá. Sin embargo, no todas las figuras del chachachá se pueden hacer en el mambo, ya que la unidad básica de aquél cuenta con dos pasos más que la de éste. Aunque tengan figuras comunes, en general el baile del chachachá resulta más lento, suave y elegante que el del mambo[65].
SON CUBANO
El son cubano es un género musical originario del este de Cuba, zona popularmente conocida como región oriental u oriente cubano, que comprende las provincias de Guantánamo, Santiago de Cuba, Holguín, Las Tunas y Granma[66]. También ha sido definido como un género vocal-instrumental bailable, que constituye una de las formas básicas dentro de la música cubana[67]. Mestizo como la nacionalidad cubana, mezcla del blanco y del negro, síntesis de melodías y ritmos europeos y africanos, calor y sensualidad. Ningún otro ritmo ha tenido tantos y tan destacados cultores: cantantes, compositores, arreglistas y agrupaciones vocales y orquestales de todo tipo[68].
Historia
El son surge a finales del siglo XIX en la región oriental de Cuba, en Guantánamo (con el Changuí), Baracoa (lugar donde según Sindo Garay, se originó el tres cubano), Manzanillo, y especialmente en Santiago de Cuba (con sus barrios folklóricos de emplazamientos sub-urbanos). En 1892, el tresista de origen haitiano Nené Manfugás lo lleva del monte a los carnavales de Santiago de Cuba. Sus primeros intérpretes se acompañaban por un instrumento muy elemental compuesto por una caja pequeña de madera y tres cuerdas llamado tres, que se convertiría en el símbolo del son[69].
Según el musicólogo Odilio Urfé, el son es el exponente sonoro más sincrético de la identidad cultural cubana al ser un ritmo nacido de la confluencia de dos culturas. Por un lado, los descendientes de los negros llegados de más de cien tribus de África que aportaron toda su vitalidad y sus creativos instrumentos de percusión y, por otro lado, las cuerdas españolas. También el aspecto vocal del son resume un sincretismo, apoyado en la décima española (en poesía es una estrofa constituida por diez versos octosílabos) y el canto antifonal entre solista y coro (un solista canta y los coros le responden), de origen africano. Ambos elementos aportaron la melodía a un ritmo original, parecido a pocos, y que sería el prolífico padre de otros ritmos[70].
Posiblemente el son llegó de Oriente a La Habana en 1909, llevado por los soldados del ejército permanente. En el primer cuarto del siglo XX, el Trío Oriental (que de hecho era un sexteto y posteriormente sería llamado Sexteto Habanero) había llevado el género a La Habana, estableciendo la forma de las bandas de son en adelante[71].
Con el establecimiento en la década de 1920 de la radiodifusión comercial, comenzó el auge y popularización del son, siendo el Septeto Nacional de Ignacio Piñeiro, uno de los principales representantes de esta época. Piñeiro es el creador de Échale salsita, probablemente la primera vez que se usó la palabra salsa para denominar a la música caribeña[72].
El son evolucionó dando origen a otros géneros (principalmente la salsa), sin embargo es aún interpretado por agrupaciones tradicionales en Cuba, República Dominicana, Puerto Rico y Venezuela[73].
Música y baile
Desde sus inicios, el son se enraizó en el gusto popular y ha sorteado con éxito todas las épocas, manteniendo siempre actualidad y vigencia. Los grupos soneros originalmente estaban conformados por guitarra, tres cubano, bongó, bajo, claves, maracas y trompeta, pero este género ha logrado constantes transformaciones en su sonido y en su estilo, adaptándose a cada momento y asimilando cada nueva posibilidad instrumental. Quizás en esto haya radicado su protagonismo durante tantos años, porque no sería inadecuado decir que cada generación de cubanos ha tenido su son, que aunque diferenciado en sonoridades y tempos, ha mantenido una histórica unidad genérica, con su bajo sincopado, el ‘martilleo’ del bongó, el tumbao del tres o del piano, la continuidad de las maracas o el güiro y la alternancia de solistas y coros a golpes de campana[74].
La estructura musical del son está en compás de 2/4 y se basa en la repetición constante de un estribillo de cuatro compases que se canta a coro; este estribillo recibe el nombre de "montuno" y funciona en contrapunto de una improvisación de un cantante solista. Es decir, es una suerte de diálogo donde el coro canta y el solista replica[75].
Si bien personajes anónimos iniciaron sus primeras manifestaciones por las montañas orientales, algunos de los soneros más recordados son Miguel Matamoros, Ñico Saquito, Compay Segundo, Ibrahim Ferrer Planas, Pacho Alonso, Ignacio Piñeiro, Bienvenido Julián Gutiérrez, Arsenio Rodríguez (creador del Son montuno), Benny Moré, Celia Cruz, Felix Chapottín y Miguelito Cuní, Faustino Oramas "El Guayabero", Dúo Los Compadres, Roberto Faz, así como Juan Formell y Adalberto Álvarez[76].
Agrupaciones como el Sexteto Habanero y el Septeto Nacional de Ignacio Piñeiro marcaron el inicio del auge del son en Cuba, aunque en sus comienzos fue rechazado por la alta sociedad de entonces por ser considerada una música y un baile “indecente”, dado su mestizaje y su carácter eminentemente popular. No obstante, el pueblo lo hizo suyo y su avance fue indetenible[77].
Proliferaron los sextetos y los septetos por los años 20 para dar paso y coexistir más adelante con conjuntos, como el Arsenio Rodríguez o el Casino, sonoras como la Sonora Matancera, jazz bands como la Riverside o la Casino de la Playa y prácticamente no hubo agrupación orquestal, solista, dúo, trío o cuarteto vocal que no incluyera en su repertorio a esta manifestación de la música cubana. Casi por todo el país existen variantes de este ritmo que tienen características propias. Los más conocidos son el sucu sucu, de la Isla de la Juventud y el changüí, de Guantánamo, así como el son montuno, la guajira, la guaracha, el bolero, el pregón, el guaguancó, el mambo, el chachachá[78].
Tal ha sido la importancia de este ritmo, que no sólo ha generado variantes en distintas regiones de Cuba, o ha sido añadido a otros géneros como el danzón y el bolero, o ha sido incorporado al jazz latino, sino que además se ha utilizado como base rítmica. Trovadores como Sindo Garay, José Antonio Méndez, Silvio Rodríguez y Pablo Milanés entre muchos otros, han utilizado al son para componer algunas de sus canciones[79].
Se baila en pareja enlazada. Bailado inicialmente en solares y academias de baile por gente más bien pobre (los estratos burgueses lo rechazaron y el gobierno llegó a prohibirlo por considerarlo inmoral) los salones de baile de La Habana, y de las ciudades importantes, tuvieron que abrirle sus puertas, y las casas impresoras de discos le dieron una difusión ilimitada[80].
HIP HOP
El hip hop es un movimiento cultural y artístico que surgió en Estados Unidos a finales de la década de 1960 y principios de la década de 1970, en las comunidades afroamericanas y latinoamericanas de barrios populares neoyorquinos como Bronx, Queens y Brooklyn[81].
Historia
A finales de los años ’60 e inicios de los años ’70 se vivía un fenómeno en las calles de New York. A media noche las pandillas más peligrosas se peleaban en los parques y recorrían los guetos. En ese entonces, pertenecer a una pandilla era como ser parte de una familia, e incluso el barrio entero se consideraba como parte de la familia. Las pandillas estaban distribuidas por toda el área de New York. Era un ambiente lleno de violencia de pandillas, drogas, pobreza, continuo acoso policial y una actitud rebelde de la juventud hacia la sociedad. Cualquier excusa era buena para que las peleas entre las pandillas de desataran[82].
En esta época la música que más influencia tenía era el rock de Jimmy Hendrix y el soul revolucionario de James Brown.
En cada aspecto de la cultura Hip Hop hay una conexión de algún tipo con la influencia de las pandillas. En muchos casos, las figuras principales del Hip Hop eran miembros de pandillas. Otras veces las pandillas intervenían en el cuidado de los equipos de los Dj’s así como de la recolección de dinero en las entradas de las fiestas conocidas como jams. Uno de los líderes más grandes de una pandilla muy poderosa del sur de Bronx, AFRIKA BAMBAATAA convirtió su pandilla BLACK SPADES en uno de los movimientos callejeros más grandes de New York y del mundo, la ZULU NATION. Este DJ subrayó los cuatro pilares de la cultura hip hop: MC, DJ, BBoying y graffiti. Otros elementos incluyen el beatboxing, la vestimenta, etc[83].
En lo que se refiere al baile, se reconoce influencia de las pandillas en un tipo de baile denominado UPROCKING, que no se debe confundir con el BBOYING. Todas las pandillas en New York hacían un baile típico antes de ir a una pelea, en la que los miembros de la pandilla ejecutaban movimientos violentos que representaban lo que le iban a hacer a su enemigo durante la pelea. Este baile luego sería imitado en Brooklyn por un bailarín callejero al que llamaban RUBBER BAND a quien se le atribuye la creación del UPROCKING con sus distintos elementos[84].
El graffiti es la rama artística pictórica de esta cultura aplicada sobre superficies urbanas. También se evidencia la influencia de las pandillas. Éstas marcaban su territorio con sus signos característicos y proclamaban ser dueños del territorio usando graffitis.
Dejando el tema de las pandillas y pasando al tema de la música, DJ KOOL HERC (Clive Campbell su nombre real) es un nombre de suma importancia para el género al ser conocido como el Padre del Hip Hop. Herc siempre sintió la inspiración de la cultura y de los sonidos de sus raíces jamaiquinas, como el toasting (acción de hablar o cantar, normalmente de modo monótono, sobre un ritmo, que en Estados Unidos se denominaba Mc’ing) y el dubbing (género musical que surgió a partir de la música reggae en los años 1960). Desde muy joven empezó a organizar fiestas en las que él trabajaba como Dj y a las que asistían en su mayoría gente afroamericana ya que la comunidad latina estaba interesada más bien en los bailes latinos y la música Disco[85].
Hacia finales de los años 1970 y comienzos de los años 1980, el hip hop comenzó a adquirir su forma definitiva. El hip hop tiene su origen en la música africana pero para ser más específicos hay que referirse a los bateristas más influyentes de la época en la que la música funk estaba siendo grabada con breakbeats: Earl Palmer, Roger Hawkins, Clayton Fillyau, Clyde Stubblefield, Melvin Parker, James "DIAMOND" Williams, entre otros. El breakbeat es el tramo de una canción de funk o jazz donde la música "rompe" ("break" en inglés) para dejar que la sección rítmica toque sin acompañamiento[86].
Los DJ’s utilizaban el break como base rítmica para las canciones de hip hop, permitiendo que los MC’s rapearan sobre ella. DJ Kool Herc reproducía el mismo disco en dos tocadiscos, haciendo que el break seleccionado sonara de modo repetido alternando entre los dos vinilos (dejando que uno sonara mientras que hacía volver al punto de inicio del break el segundo). Este estilo fue copiado y mejorado por algunos de los primeros DJs de hip hop, como Afrika Bambaataa y Grand Wizard Theodore. El estilo se hizo extremadamente popular en los clubs y salas de baile, porque el breakbeat era el perfecto complemento para que los bboys mostraran sus habilidades y la gente se entusiasmara con la música, generando un ambiente indescriptible.
Pronto los DJ’s introdujeron en las fiestas personas cuya ocupación era animar al público, decir rimas en el micrófono (RAP) y usar el juego de canto y réplica con la multitud mientras la música sonaba. Eran los denominados MC’s (Master of Ceremony – Maestro de Ceremonia) que se constituirían en la atracción principal de los jams. Se considera de modo generalizado que el primer disco de hip hop fue "Rapper's Delight" de The Sugarhill Gang, publicado en 1979[87].
Para hablar de los BBoys y de este tipo de baile, es necesario dividirlos en tres generaciones.
· Inicios de los años ’70: la mayoría de los BBoys eran afroamericanos. En el Bronx había gente afroamericana y latina viviendo en el mismo barrio y consecuentemente dos tipos de subculturas al mismo tiempo. La comunidad negra escuchaba mucha música de James Brown, mientras que los latinos escuchaban salsa y bailaban UPROCKING, que se hizo famoso en Brooklyn. La palabra BBoy fue acuñada por DJ Kool Herc como un término más corto para BREAK BOY, BEAT BOY e incluso BRONX BOY. Herc usó este término para referirse a un grupo de bailarines selectos de la época que eran los más respetados y que bailaban durante sus jams como Klark Kent, The Nigga Twins, Sau Sau, James Bond, entre otros.
Se cree que la importancia que tuvieron estos bailarines hizo que el término BBoy pasara de un término para referirse a su grupo, a ser un término usado para referirse a este tipo de baile. Los BBoys realizaban movimientos como Frankenstein, Drácula, o imitaciones de movimientos realizados por Sammy Davis, pero lo más impresionante de esta época era su manejo de la música y la improvisación, estableciendo las bases de lo que sería el BBoying en adelante[88].
· Mediados de los años ’70: en esta época la los latinos empiezan a absorber la cultura Hip Hop. Surgen DJ’s así como BBoys latinos influenciados por la música latina. Pronto surgen también bandas o crews de bboys latinos y crews en que se mezclaban tanto latinos como afroamericanos. Aparecieron nuevos movimientos como freezes, the 4 and 6 step, head spins[89].
· Inicios de los años ’80: en esta época el BBoying comenzó a expandirse a otras ciudades. CRAZY LEGS, un joven BBoy llevó el movimiento desde el Bronx hacia Manhattan. Los movimientos de épocas anteriores se hacían más complejos, llevándolos al extremo. Las crews viajaban y competían en otras ciudades e incluso participaban en la filmación de películas, lo que ayudó a la expansión de la cultura Hip Hop[90].
Con anterioridad a los años 1980, el hip hop se limitaba básicamente al entorno geográfico de los Estados Unidos. Sin embargo, durante los ochenta, comenzó a expandirse en docenas de países diferentes. En la primera mitad de la década, el bboying se convirtió en el primer aspecto de la cultura hip hop que llegó a países como Alemania, Japón, Australia y Sudáfrica. El músico y presentador Sidney se convirtió en el primer presentador negro de la televisión francesa con su show H.I.P. H.O.P. 24, que se emitió en TF1 durante 1984. Radio Nova contribuyó a la aparición de otras estrellas francesas como Dee Nasty[91].
El hip hop siempre había tenido una estrecha relación con la comunidad latina en Nueva York. DJ Disco Wiz y la Rock Steady Crew eran de Puerto Rico y estuvieron entre los primeros innovadores al combinar letras en inglés y castellano[92].
Cypress Hill se formó en 1988 en el suburbio de South Gate a las afueras de Los Ángeles cuando Senen Reyes (nacido en Havana) y su hermano menor Ulpiano Sergio (Mellow Man Ace) se trasladaron desde Cuba a South Gate con su familia en 1971. Se unieron a DVX de Queens (Nueva York), Lawrence Muggerud (DJ Muggs) y Louis Freese (B-Real), un mexicano/cubano-americano nativo de Los Ángeles. Tras la marcha de "Ace" para continuar una carrera en solitario, el grupo adoptó el nombre de Cypress Hill, en honor a una calle que cruzaba un barrio cercano del sur de Los Ángeles[93].
Se dice que el hip hop japonés comenzó cuando Hiroshi Fujiwara volvió a Japón y comenzó a pinchar discos de hip hop a comienzos de los 1980. El hip hop japonés suele estar muy influido por el old school hip hop[94].
Otras expresiones del Hip Hop son otros estilos danza que por naturaleza son danzas sociales, de mucha improvisación y contacto con el espectador y entre los bailarines. Alientan la creatividad y originalidad individual. Los bailarines interpretan libremente los movimientos ya existentes, improvisando y creando nuevos. La improvisación es el corazón de las danzas de la calle y es por eso que la danza está en constante desarrollo[95]:
· Popping: consiste en la contracción y relajación rápida de los músculos para causar un impulso en el cuerpo del bailarín relacionado con un golpe. Es realizado continuamente siguiendo el ritmo de una canción en combinación con otros estilos de movimientos de mímica.
· Locking: se caracteriza por rápidos y distintos movimientos de manos y brazos combinados con movimientos más relajados de piernas y caderas. Los movimientos son generalmente largos y exagerados, frecuentemente rítmicos y sincronizados con la música. Suele estar más ligado a la performance con mayor interacción con el público. Originariamente se bailaba con música funk como la de James Brown. El nombre está basado en los movimientos que básicamente consisten en congelar luego de un movimiento rápido o llegar a determinada posición sosteniéndola por un corto lapso de tiempo para luego continuar con la misma velocidad que antes. Incluye movimientos acrobáticos y de destreza física como aterrizadas con las rodillas o con abertura de piernas total.
· Krumping: es una forma de danza originada entre la comunidad afroamericana de la zona central y sur de Los Ángeles, California y es una forma relativamente nueva de danza negra urbana. Es una danza libre, con mucha improvisación, expresiva y muy enérgica.
· Robot o maniquí: es una danza que recrea los movimientos del robot. Esta danza fue popularizada por Michael Jackson.
· Uprock: es danza competitiva en sincronización con el ritmo del soul, rock y el funk. La danza consiste en vueltas y movimientos libres, movimientos repentinos del cuerpo llamados "jerks" y gestos de manos llamados "burns".
· Tutting: es el nombre dado a la danza interpretativa abstracta y contemporánea que explota la habilidad del cuerpo para crear movimientos y posiciones geométricas predominando el uso de ángulos rectos.
· Liquid dancing o liquiding: es una danza gestual interpretativa que incluye elementos de pantomima. El nombre describe el movimiento fluido del bailarín especialmente de sus brazos y manos.
DANCEHALL
Dancehall es un estilo de reggae jamaiquino que se desarrolló alrededor de 1979, por artistas como Yellowman, Super Cat, Cutty Ranks, Barrington Levy. El estilo consiste en música realizada en un sound system o sistema de audio con un DJ cantando y rimando (Toastin) sobre música reggae pura y bailable. En el dancehall, el ritmo es más rápido que en el reggae. Posteriormente se generalizó el uso de cajas de ritmo y sintetizadores electrónicos[96].
El dancehall debe su nombre al espacio en que la música popular jamaiquina fue consumida y producida por el DJ Dancehall, que en inglés significa "sala de baile". Se llama así porque las letras de las canciones eran demasiado rudas para poder emitirlas por la radio, por lo tanto sólo se podía escuchar en las salas de baile, aunque hoy en día ya no es así. El dancehall no es sólo música, sino también un espacio, una cultura en la que la música, el baile y vibraciones comunitarias confluyen[97].
El dancehall se desarrolló en Jamaica como resultado de variantes políticas y socio-económicas. El reggae como estilo de música fue fuertemente influenciado por las ideologías rastafaris y fue también avivado por los movimientos socialistas contemporáneos en la isla. El dancehall, vástago del reggae, fue festejado a fines de los años '70 e inicios de los '80, cuando se alcanzaron acuerdos con los movimientos socialistas y la dura realidad económica se hizo más soportable en la isla[98].
En los primeros años del dancehall, algunas de sus letras fueron consideradas crudas y "descuidadas", lo que no impidió que ganara popularidad entre los jóvenes de Jamaica[99].
El Dancehall, dirigido por DJs y altamente computarizado, durante los ’80s fue más suave, y entro en debate si verdaderamente era el sucesor del reggae. Para 1985 surge el Reggae Digital con el single “Under Me Sleng Teng” de Wayne Smith, producido por King Jammys. A finales de 1990, muchos artistas se convirtieron al movimiento rastafari y cambiaron su enfoque lírico hacia temas religiosos e incluso morales relacionados con estas creencias[100].
En el 2001, la estrella del reggae pop Shaggy, obtuvo 6 platinos con su álbum Hotshot. Al año siguiente recibió varias nominaciones de los Premios de música Americana y los Premios Grammy. También algunas melodías fueron populares durante el verano del 2003, especialmente Get Busy de Sean Paul[101].
El dancehall tuvo su mayor auge entre 1989-1994 y 1999-2004. En esos periodos artistas como Buju Banton, Bounty Killer, Mavado, Spragga Benz, Beenie Man, Capleton, Elephant Man, Shaggy y Sizzla emergieron. Hoy el dancehall es perpetuado en las lenguas de compositores como Bounty Killer, Mey Vidal, Vybz Kartel, Sizzla Kalonji, Beenie Man, Turbulence, Buju Banton, Tanto Metro & Devonte, Sasha, Sean Paul y muchos más[102].
Sin embargo, las letras del dancehall también han sido criticadas desde la comunidad homosexual, afirmando que perpetúa la violencia contra los homosexuales en Jamaica, más notablemente a través de letras en canciones de cantantes como Beenie Man, Elephant Man, Bounty Killer o Sizzla[103].
REGGAETÓN
El Reggaetón es un género musical relativamente nuevo, que ha alcanzado gran popularidad en las naciones del Caribe a partir de la década de 1990. El Reggaetón procede del reggae jamaiquino, y del hip hop. Las particularidades de este estilo musical están en sus letras, cantadas en español, y en la influencia de otros estilos latinos, como la Bomba y la Salsa. Al igual que el Hip Hop, el público principal al que se dirige el Reggaetón es la juventud[104].
El Reggaetón se hizo, en un principio, muy conocido en Panamá y, sobre todo, Puerto Rico, pero esta popularidad se fue trasladando rápidamente a otros países como República Dominicana, Perú, Venezuela, Colombia, México, Panamá, Nicaragua y algunas regiones de Cuba. En los últimos tiempos, ha aparecido en los Estados Unidos, particularmente en Nueva York y Miami, que poseen grandes concentraciones de latinos. Actualmente es conocido en casi todos los países de habla hispana, incluyendo España[105].
Origen
Existen dos versiones sobre el origen del Reggaetón: unos dicen que nació en Panamá, mientras que otros piensan que lo hizo en Puerto Rico, en donde además proceden la mayoría de los cantantes de este género[106].
El Reggaetón se deriva del Reggae jamaiquino, pero también recibe influencias de diferentes géneros como el Hip-Hop norteamericano y diferentes ritmos portorriqueños[107].
El Reggae surgió en Jamaica en los años 70, pero ha sufrido muchos cambios con el transcurso del tiempo, mezclándose, a su vez, con otros ritmos. Panamá fue el primer lugar en donde se cantó Reggae en español (Chicho Man), mientras que en Puerto Rico se interpretaron los primeros temas de Rap en castellano a cargo de Vico C. Ambos hechos se produjeron en el año 1985, aunque en los años sucesivos, el movimiento se siguió extendiendo a países de América latina y EE.UU[108].
A partir de la década de los ‘90, el Reggae se siguió manteniendo tal y como el originario de Jamaica, pero en español. Mientras, en Puerto Rico, además de Rap, se empezó a escuchar también el Reggae de Jamaica, que tuvo bastante buena aceptación. Aprovechando este hecho, se empezó a introducir en el país boricua el ritmo que los panameños habían creado[109].
Los primeros temas de Reggae que se escucharon en Puerto Rico fueron, por ejemplo, "Dembow" de Nando Boom, "Pantalón caliente" de Pocho Pan, ó todos los éxitos internacionales de Gringo Man y de El General, como "Muévelo" y "Son bow"[110].
Los primeros sonidos semejantes a los actuales del Reggaetón surgieron en Puerto Rico en la discoteca "The Noise", entre 1993 y 1994, en donde se escuchaba el Rap de Vico C con sonidos de fondo jamaiquinos. El género del Reggaetón comenzó acuñando en Puerto Rico el término "Under", debido a que era distribuido de forma clandestina entre la juventud por el fuerte contenido de las letras y el lenguaje utilizado[111].
A finales de 1994 aparecieron las dos primeras producciones que mezclaban Rap con Reggae en español. Se trataban de "Playero 37" y "The Noise". En ellas, un cantante de Rap interpretaba los temas, acompañado de arreglos musicales de beats de Reggae, movido sobre sonidos instrumentales del Rap. En Playero 37 fue donde Daddy Yankee, O.G. Black o Master Joe, entre otros, comenzaron sus carreras como cantantes. Entre los primeros artistas que empezaron a interpretar esta fusión, se encuentran Don Chezina, Daddy Yankee, Baby Rasta y Gringo, Guanábanas, Polaco o Maico y Manuel[112].
Las dos primeras producciones de The Noise incluyeron temas que hablaban sobre violencia en las calles, sexo y drogas. Pero The Noise 3 fue muy diferente, ya que usaron pistas de Reggae lento para poder interpretar temas románticos o con mensajes positivos, evitando las críticas que habían recibido por parte de las autoridades. Producciones de gran importancia en Panamá fueron The Creation 1 y La Cripta 1[113].
El Reggaetón, en poco tiempo, pasó de ser un género clandestino, a la única música escuchada. La comercialización de este género dio paso a las tiraeras, que consisten en las típicas guerras líricas entre los Dj's, hecho que desembocaba en enemistad y falta de respeto entre ellos. Estas peleas hicieron que el Reggaetón decayera a finales de la década de los ‘90 (1997-2000). Pero gracias a un acuerdo entre todos, se consiguió terminar con la "tiraera" que existía. Esto permitió que empezaran a destacar tanto cantantes, como compilaciones entre varios artistas, aunque el público siguió prefiriendo este último tipo de producciones[114].
El ritmo del Reggaetón, ya muy popular entre la juventud, empezó a extenderse con éxito en diferentes países como Venezuela, Colombia, México, Argentina, España, República Dominicana, Estados Unidos, Puerto Rico, Japón y Alemania[115].
Música
El Reggaetón se compone, principalmente, de un ritmo repetitivo y de líneas de bajo. Este ritmo es casi igual en todas sus canciones, dando a veces la sensación de que, aún escuchando diferentes canciones, siempre se está oyendo la misma[116].
Las letras de las canciones de Reggaetón se caracterizan por apoyarse en la rima para lograr que la canción sea pegadiza y fácil de recordar y así, ser identificativa para el público. Sus letras no están muy elaboradas pero cumplen su función. El léxico que se emplea está lleno de modismos y expresiones populares que le dan alegría o gracia, o melancolía, dependiendo del caso. Los temas tratados en las canciones eran en un inicio, sobre todo, una denuncia social y forma de manifestación. Con el paso del tiempo, se empezaron a utilizar temas dentro de un estilo mucho más comercial, aunque las letras siguieron y siguen siendo muy simples. Uno de los principales temas es el sexo, sea de forma explícita o implícita. Otras canciones contienen temas amorosos y sentimentales[117].
Otra característica dentro de la música del Reggaetón son las voces estridentes, que son distorsionadas con equipos electrónicos, añadiendo un suave eco que le da más poder a cada palabra pronunciada[118].
Las voces de los intérpretes cumplen una función importante dentro del género, pero tan importante como es la voz del cantante, es el trabajo del DJ, que es el encargado de mezclar la música. La clave del éxito de una canción depende de una armonía entre ambos, el DJ y el cantante, y de una letra pegadiza[119].
En la actualidad Tego Calderón, Don Omar, Daddy Yankee, y Wisin & Yandel son algunos de los máximos exponentes.
Baile
El Reggaetón se suele asociar a una forma muy "sensual" de bailar con los cuerpos muy pegados y en una actitud bastante provocativa, llamada "Perreo", el cual ha levantado una gran polémica entre muchos sectores conservadores. Toma su nombre, seguramente, de la actitud de los que bailan este ritmo, como si estuvieran tratando de seducir a la pareja en medio de la pista de baile con movimientos lascivos y sensuales, imitando así la posición del perro y la perra cuando realizan actos sexuales[120].
DISCO
La música disco es un género de música de baile derivada del R&B (rhythm & blues) que mezcló elementos de géneros anteriores, como el funk y el soul, con toques latinos en muchos casos, y que se popularizó en las salas de baile (discotecas) a finales de los años ’70, sobre todo en Estados Unidos[121].
Historia
Son varios los factores que determinaron el nacimiento de la música disco. El primero de ellos fue la proliferación y popularidad de las discotecas a mediados de los años setenta. Es de este hecho justamente que el género toma el nombre. Un segundo factor tiene que ver con la década anterior, de los años ’60, la época del beat, de la psicodelia, de la canción protesta y del comienzo del rock progresivo. Socialmente, los años ‘60 fueron los años de la lucha por los derechos civiles, los ideales y del movimiento hippie. Existía una clara asociación entre pensamiento y música. El soul había adquirido un claro contenido político, el folk se había convertido en canción protesta con un directo mensaje social, la psicodelia con un mensaje a favor de las drogas y el rock tenía aspiraciones intelectuales. Sin embargo, a mediados de la década, la incidencia de la crisis del petróleo propicia cambios en la sociedad y, paralelamente, en la música popular. Buen ejemplo de ello es el soul que, en la década de los sesenta, supo asimilar y transmitir el mensaje reivindicativo de los movimientos en contra de la segregación racial y que, en los setenta, se hace más bailable y menos comprometido: es el sofistisoul representado por artistas como Barry White o el sonido Filadelfia desarrollado por grupos como MFSB o Harold Melvin & The Blue Notes. La década de los setenta es también la época de la aparición de un nuevo estilo de música negra llamado funk, derivado del jazz, y representado por grupos como Earth, Wind & Fire o Chic. Un tercer factor tiene que ver con la influencia musical de la música electrónica, en especial de la alemana, y de grupos como Kraftwerk[122].
Otras influencias aparte de las sociales o las musicales son las técnicas. El desarrollo de los instrumentos electrónicos hace posible la incorporación de ritmos y sonidos sintetizados a la música[123].
El tema "Rock The Boat" de The Hues Corporation (1974) fue nº 1 en los charts de singles y vendió un millón de copias, convirtiéndose así en el pionero de los grandes éxitos de la música disco. También alcanzaron este privilegiado estatus otros temas como "Love's Theme", de Barry White & Love Unlimited Orchestra, a comienzos de 1974. Ese mismo año, Gloria Gaynor publicó el primer álbum de vinilo, que alcanzó el nº 1 de las listas, gracias a que incluía una versión de un tema de The Jackson 5, "Never Can Say Goodbye", que se convirtió en paradigma del género[124].
Sin embargo, fueron los Bee Gees quienes pusieron cara a la música disco, grupo que había sido popular en la década anterior por sus baladas, e incluso habían competido con los Beatles en los charts. La habilidad de Barry Gibb para cantar en falsete y la inmersión del grupo en el disco, le proporcionaron su primer nº 1 después de muchos años con Jive Talkin (1975) y, sobre todo, con You should be dancing. Ambos temas se incluyeron, posteriormente, en la banda sonora del film Saturday night fever[125].
En 1975, éxitos como "The Hustle", de Van McCoy o "Love to Love You, Baby", de Donna Summer, acabaron por consolidar la primacía de la música disco. Hubo muchos otros temas de gran éxito a nivel mundial entre 1974 y 1975: The Jackson 5 con "Dancing Machine" (1974), Barry White y su "You're the First, the Last, My Everything" (1974), "Lady Marmalade" (1974) del trío Labelle, The Four Seasons y su "December, 1963 (Oh, What a Night)" (1975) o Silver Convention, con "Fly Robin Fly" (1975) y "Get Up and Boogie" (1976)[126].
A partir de 1976, un gran número de artistas que nunca antes habían tocado el género, comienzan a grabar canciones disco, en muchos casos por imposición de las discográficas, buscando un hit. Ejemplos notables fueron temas como Got to give it up (Marvin Gaye, 1977); You Make Me Feel Like Dancing (Leo Sayer, 1977); Miss You (Rolling Stones, 1978); I was made for lovin' you (KISS, 1979); Copacabana (Barry Manilow, 1978); I'm every woman (Chaka Khan, 1978); Silly love song (Wings, 1976); Boogie Nights (Heatwave 1978); Do You Think I'm Sexy? (Rod Stewart, 1979); Last train to London (Electric Light Orchestra, 1979); ó los éxitos de Michael Jackson, Don't Stop 'til You Get Enough y Off the Wall (1979). La publicación de la banda sonora de la película Fiebre del Sábado noche (1977), uno de los álbumes más vendidos de la historia de la música popular, catapultó a los Bee Gees, nuevamente, al n.º1 de las listas de éxitos de todo el mundo, con ocho sencillos diferentes, entre los que destacan Stayin' alive, Night Fever y If I can't have you, convirtiéndose de esta forma en los reyes del disco[127].
Fue la película Fiebre del sábado por la noche (1977, protagonizada por John Travolta) la que popularizó a niveles masivos la costumbre de ir a bailar a las discotecas. Una de las discotecas más famosas en Estados Unidos y a nivel mundial era Studio 54. El éxito de la película puso de moda las discotecas en todo el mundo, globalizando esta nueva costumbre. La banda sonora con canciones de Bee Gees, Tavares, Kool & The Gang y K.C. and The Sunshine Band, supone el golpe comercial definitivo para que este tipo de música se considere como uno de los géneros musicales más importantes de la década de los setenta. Si la película había sido un gran éxito de taquilla, el disco de la banda sonora no fue menos. Poco después de su publicación, el disco llegó a lo más alto de las listas americanas, ocupando los primeros puestos durante casi seis meses (desde enero a julio de 1978), y fue el disco más vendido ese año tanto en EE.UU. como en el Reino Unido[128].
El éxito de productores como Frank Farian con el grupo Boney M y de Giorgio Moroder con la cantante Donna Summer fueron la demostración definitiva de que la música disco era la música de moda a finales de los setenta[129].
En Filadelfia, los productores Kenny Gamble y Leon Huff dieron forma a un nuevo sonido que llevaba el nombre de la ciudad y bajo cuya etiqueta se impulsaron las carreras de grupos como The O'Jays o el antes mencionado Harold Melvin & The Blues Notes. Estos grupos del denominado sonido Filadelfia crearon un sonido disco que conservaba toda la calidez del soul. El resultado de todas estas mezclas fue el nacimiento de discotecas especializadas en cada uno de los estilos musicales[130].
Con la moda de las discotecas empieza a destacar la figura del DJ que, hasta entonces, había permanecido prácticamente en el anonimato. El público comienza a demandar que los DJ's hagan mucho más que poner discos, que se conviertan en una especie de director de la fiesta, que impriman su propio sello sobre la música que ponían y, de paso, sobre el local para el que trabajan. Esta innovación es, en parte, la aportación de un nuevo estilo de música, el hip-hop. Además, el hecho de que los sintetizadores fueran más económicos, fáciles de utilizar y accesibles, también permitió tanto a músicos como a DJ's aplicar las nuevas tecnologías a la música, dando origen al house y a toda la música dance. Entre los DJs más importantes, cabe recordar a Walter Gibbons, David Mancuso, John Benítez y Richie Kaczar (ambos de Studio 54), Francis Grasso, Ian Levine, Mike Pace, Preston Powell, etc[131].
La popularidad de Fiebre del Sábado por la Noche, llevó a las grandes discográficas a inundar el mercado de productos disco hechos de forma mecánica y homogeneizada para cubrir la demanda creciente de la audiencia. La aparición de estos productos y de alternativas de baile evolucionadas como el Dance y el Techno, crearon un sentimiento anti-disco cada vez más perceptible. Las emisoras de radio comenzaron a abandonar la música disco, sobre todo a partir de 1980. El surgimiento de nuevas tendencias, tanto en el rock (Punk, New wave) como en la música R&B (Rap, Hip hop) también contribuyeron al declive del género[132].
El 12 de julio de 1979, tuvo lugar una acción anti-disco en Chicago, impulsada por diversos DJ’s de emisoras de rock, como Steve Dahl, Gerry Meier o Michael Veeck, y que adoptó formato de evento, bajo el nombre de Disco Demolition Night. El asunto incluyó la quema de discos y acabó con un fuerte enfrentamiento con la policía, y numerosos arrestados. Este conflicto, influyó seriamente en el cambio de paisaje sonoro en los charts. No obstante, en esta época aún continuaban algunos éxitos disco a comienzo de los ochenta, aunque con un estilo evolucionado y simplificado: Lipp's Inc. (Funkytown, 1980); Kool & The Gang (Celebration, 1980); The Weather Girls (It's raining men, 1982); The Pointer Sisters (I'm so excited, 1982); Michael Jackson (Thriller, Billie Jean, Don’t Stop Till You Get Enough, 1982); The Mary Jane Girls (In My House, 1983); Prince (1983,1999); Irene Cara (Flashdance, 1983); Madonna (Lucky Star, 1983) , Baltimora (Tarzan Boy, 1984) y Gloria Estefan (Conga, 1985)[133].
En la década de los ‘80, es la comunidad gay la que recoge y alimenta el fenómeno disco, manteniéndolo vivo en los años del post punk, del auge del rock más duro y de sus consiguientes evoluciones como el grunge. Es en los clubes gay donde se escuchan los temas de Gloria Gaynor, Anita Ward o Village People[134].
La aparición de algunos discos de artistas renombrados, a mediados de los noventa, que incorporaban elementos claramente disco, originó un breve resurgir del género en la década de los ‘90. Publicaron canciones neo-disco ó "Acid Jazz" así como algunas mezclas entre Hip Hop y Musica Disco, artistas como The Simpsons (Do The Bartman, 1990), U2 (Lemon, 1993), Pet Shop Boys (New York City Boy, 1991), Will Smith (Getting’ Jiggy With It, 1992), Brand New Heavies (Spend Some Time, 1994), Jamiroquai (Cosmic Girl, 1996; Little L, 2001), Spice Girls (Wannabe ; Who Do You Think You Are, 1997) , Kylie Minogue (Spinning Around, 2001) o Sophie Ellis Bextor (Murder on The Dance Floor, 2002)[135].
Música
Las canciones disco normalmente estaban estructuradas sobre un repetitivo compás de 4/4, con una línea predominante de bajo sincopado, con voces fuertemente reverberadas. Son fácilmente reconocibles por sus ritmos repetitivos y pegadizos, con frecuencia inspirados por ritmos de origen latino como merengue, rumba o samba[136].
El sonido orquestal usualmente conocido como sonido disco se fundamentaba en la presencia de secciones de cuerda (violines, cellos) y metales, que desarrollaban frases lineales en unísono, tras la base instrumental formada por el piano eléctrico y la guitarra eléctrica (con toques claramente tomados del funk). Al contrario que en el rock, la guitarra solista es inusual. En esta música a veces solían añadir contrabajos, platillos y saxos, pero sólo si se iba a actuar en salas que no eran discotecas[137].
MODALIDAD DE TRABAJO
La convención tiene una duración de doce (12) clases en total, a ser repartidas en dos días, es decir, cada día se dictarán seis (6) horas de clase, divididas en períodos de dos horas de duración con media hora de break.
Las clases se dividirán en:
· Una parte teórica, que indagará en los orígenes y características de cada estilo para lograr una mejor comprensión del mismo.
· Una parte teórico – práctica, que consistirá en la explicación de los elementos técnicos propios del ritmo con la consiguiente aplicación de los mismos sin música.
· Una parte práctica, que consistirá en aplicar los elementos técnicos aprendidos con música en una pequeña secuencia o coreografía.
REQUERIMIENTOS
· Espacio físico amplio, con un piso apto para el baile.
· Reproductor de música con amplificadores, apto para MP3 y IPOD.
· Un profesional que se encargue de la parte musical y de sonido.
· Pantalla grande para exposición y proyección de diapositivas.
· Dispensadores de agua.
· Para los asistentes: buena predisposición para el trabajo y calzado y ropa cómoda que facilite el movimiento.
BIBLIOGRAFÍA / FUENTE
[18] http://es.wikipedia.org/wiki/Salsa_(baile)
[36] http://www.republica-dominicana-live.com/republica-dominicana/musica/merengue.html
[38] http://www.republica-dominicana-live.com/republica-dominicana/musica/merengue.html
[39] http://www.republica-dominicana-live.com/republica-dominicana/musica/merengue.html